[OPINIÓN] Un cóctel que no debiera estar el próximo invierno


 

 

Por Jorge Díaz G. @JdiazguzmanCom 
Comunicador Social 

 

 

Cuando ya se avizora la primavera y con ello, una disminución de la contaminación atmosférica, aun tenemos discursos, opiniones y sugerencias para terminar con la contaminación, un problema que afecta a toda la población por igual y que al mismo tiempo la mayoría de las familias que viven en la capital regional aportan con lo suyo.

La contaminación atmosférica que debe soportar cada invierno la ciudadanía y quienes visitan Coyhaique en el invierno, es un fenómeno que no se soluciona con discursos, medidas judiciales o acciones mediáticas. Esto requiere recursos financieros y técnicos.

 

“El foco de la solución es terminar con la combustión de leña para calefaccionarnos, eso requiere una inyección de recursos del orden de los $40 mil millones para cambiar todos los calefactores de la ciudad”

 

Todos los ingenieros del área de la energía saben que el problema de Coyhaique se debe a la quema de leña, a la situación geográfica de la ciudad y a variables atmosféricas, ese el cóctel que consumimos cada invierno en Coyhaique, nos tiene situados como la ciudad más contaminada del planeta, a mi juicio, un exceso periodístico más que una realidad.

Pero si hay acuerdo social, que debemos terminar con la contaminación en Coyhaique y otras ciudades de la región que ya comienzan a vivir el mismo fenómeno, basta con implementar una política regional consensuada (aunque algunos desprestigien el concepto), para abordarlo con seriedad y que nadie saque dividendos políticos electorales de la solución.

 

 

El foco de la solución es terminar con la combustión de leña para calefaccionarnos, eso requiere una inyección de recursos del orden de los $40 mil millones para cambiar todos los calefactores de la ciudad: El menú debiera ser variado; pellet, parafina, gas, electricidad y energías no convencionales. Como dice nuestro Ministro de Economía: no debemos poner los huevos en un solo canasto, es decir -en este caso- no depender de un solo combustible.

Luego, un plan de mitigación para los leñeros, productores, fleteros y vendedores y seguidamente, un plan de largo plazo para disponer de una matriz energética para la región de los próximos 50 años. Esto último requiere de planificación y nuevamente consensos sociales; habrá algunos que propondrán mini centrales en las 10 comunas, otros, una sola gran Central, otros proyectos de ERNC y como se ha estado escuchando, traer gas por un gasoducto desde Magallanes o Argentina etc., etc., etc. Es decir, hay muchas alternativas que pueden ser implementadas, tarea que debiera liderarla el próximo Gobernador Regional, que tendrá la legitimidad ciudadana al ser electo por las y los ciudadanos de Aysén.

 

 

 

 

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