[OPINIÓN] La importancia de la cuenca del Lago Chelenko                        


 

 

Por Andrés Gillmore A. @veranadas
Past-Director Corporación Costa Carrera

 

La cuenca del lago Chelenko (General Carrera) ha sido un territorio en el cual, desde los inicios de su colonización a principios del siglo pasado, nunca se le ha dado la prioridad que se merece en políticas de desarrollo por parte del Estado chileno y donde jamás se ha hablado de sustentabilidad. Si no hubiese sido por los colonos de Chile Chico en el lejano 1900, liderados por el prócer de Aysén, José Antolín Silva Ormeño, que tuvieron la hidalguía y el arrojo de defender sus derechos ante el centralismo chileno y la Sociedad Explotadora del Baker -el equivalente de las transnacionales en la actualidad- la historia hubiese sido otra y nada de lo que es el territorio sería como lo reconocemos en la actualidad.

 

La cuenca, es mucho más que un producto con el cual podemos lucrar y generar ganancias a como dé lugar con formatos productivos extractivistas, porque es sin duda alguna, un sentimiento, una forma de hacer, un estilo de vida, una forma de proyectarse…”

 

El territorio se forjó y se sigue forjando por hombres que llegaron atraídos por una esperanza, por una ubicación, por una sensación de conquista del tan ansiado bienestar, de abrir una nueva frontera y de conseguir asentarse para conseguir un futuro para sus familias, cuando no tenían nada y lo querían todo. Esto dio origen a una nueva cultura y una manera de vivir única y diferente a la del resto del país e incluso de la región, lograda por hombres que pudieron introducirse en el territorio por un espíritu aventurero, por una necesidad sustentada ante la disposición de ese entonces, de forjarse un futuro, a fin de cuentas en una cuenca que en esos años era de inviernos largos y veranos cortos, de hombres y mujeres fuertes, que no tenían nada y lo querían todo.

A los días de hoy, poco ha cambiado la manera de ver el territorio de la cuenca por los nuevos contingentes que se han allegado a él. Las mismas premisas con la cual se inició la colonización en los inicios del siglo pasado, podrían considerarse en la actualidad tan valederas, verdaderas y vigentes como antaño, solo que adaptados a los tiempos de la información en línea y por una necesidad inherente de mejorar calidad de vida y de obtener una mejor propuesta ante la nueva realidad, ante la existencia del reconocimiento tácito de lo especial del territorio del lago Chelenko y su importancia como “Reserva de Vida” a nivel planetario, entendiendo que en sus dominios encontramos la segunda mayor acumulación de agua dulce del planeta, como lo es el mismo lago Chelenko y campos de hielo norte.

Pocos son los que recorren este territorio y no quedan maravillados por lo que ven y sienten, de algo que resulta difícil de explicar en palabras, por una mística que seduce y se introduce en el alma, cambiando definitivamente la manera de ver y sentir la vida, y la relación con el entorno natural, cambiando los parámetros que hasta ese entonces pensabas vigentes; creando una necesidad que no sabías que tenías, pero que siempre estuvo, solo que no sabías reconocerlo, te re-ordena las prioridades, te refresca la mente y te genera un nuevo motivo de vida, que te hace ver y disfrutar la vida con esperanza.

En los últimos 30 años se ha producido la segunda colonización espontánea desde los inicios de los años ‘80 del siglo pasado, por gente que llegó de visita en una primera instancia y, literalmente, se enamoró del territorio y supo comprender su significancia. Con el correr del tiempo se ha transformado en la base de su fortaleza y en los cimientos de la defensa territorial ante los intereses creados que pujan por obtenerlos a como dé lugar. Estos nuevos contingentes con un mayor conocimiento de la realidad y con más puntos de comparación ante su propia realidad, han logrado introducir información relevante, que sumado al amor de las generaciones descendientes de colonos que estaban desde los inicios, hacen comprender el gran todo de lo urgente que es la preservación territorial de la cuenca, aún más, en tiempos de un mundo enteramente globalizado, donde la información comparativa con otros territorios nos hacen entender lo urgente de la necesidad defenderlo de la depredación y la explotación de los intereses foráneos.

Las generaciones que están actualmente, tanto las originarias como las que llegaron en los últimos tiempos, tienen la suficiente energía vital para entrar en batalla para enfrentar la irrupción minera a la que el territorio se ve enfrentado en la actualidad y reconocer la naciente prioridad de la defensa del territorio, como prioridad máxima ante las embestidas de las empresas transnacionales mineras.

La principal característica de la lucha por la sustentabilidad de la cuenca del lago Chelenko, es que en su gran mayoría los involucrados en la defensa del territorio, lo hacen por principios morales conceptuales y de conciencia. Entienden la relevancia y el magnificado significado del territorio y no basados en el lucro por la codicia de la ganancia fácil, de lo que se expone como una verdad imposible de objetar en sus conciencias, ante la convicción de tener una premisa importante y bajo ningún concepto dejar hacer y predeterminando la autodeterminación de marcar la diferencia comparativa con otros territorios que, en la actualidad, se ha transformado en la energía vital que surte el estanque de las convicciones y dan a pie a no entregarse ante la embestida de las transnacionales y sus representantes regionales en la cuenca.

En los últimos 15 años, se ha gestado un importante desarrollo orientado al área del turismo en la cuenca y muy especialmente en la comuna de Chile Chico. Este desarrollo ha venido de la mano en momentos de gran crisis existencial en los inicios de los años ‘90, propiciado por la pérdida de los mercados de la carne y la lana por los habitantes originales del territorio, que compensa el déficit por la pérdida de los mercados históricos de lana y carne. Las comunidades en base a un gran esfuerzo intuitivo, han logrado la tan ansiada reconversión productiva, reconociendo en este nuevo concepto de desarrollo, intimar con una proyección de grandes proporciones y por sobre todas las cosas sustentables, permitiéndole a las comunidades puedan introducirse en el mundo de los servicios turísticos de intereses especiales y ser una vía planificada de progreso y desarrollo. Ésta, tiene como característica primordial la defensa del ecosistema, la cultura histórica territorial y la sustentabilidad general, poniéndola a disposición de sus comunidades.

Por eso choca profundamente la actitud de los últimos años del Estado chileno y sus políticas tan poco claras en materia de defensa del medioambiente, que es la base de lo que proyecta la cuenca, donde las malas decisiones del pasado han producido un vacío y la pérdida de años de gestión, que pretenden compensar de mala manera, la deficiente política económica del país, sacrificando la cuenca del lago Chelenko. Además, se genera un desproporcionado desbalance de las prioridades que, sin lugar a dudas, nos llevará a la catástrofe ambiental sin vuelta atrás, si no tenemos la capacidad de mejorar el modelo de desarrollo y proyectarlo de acuerdo con las ventajas comparativas, la denominación de origen y el sello verde que es parte del legado de la cuenca Chelenko.

La cuenca, es mucho más que un producto con el cual podemos lucrar y generar ganancias a como dé lugar con formatos productivos extractivistas, porque es sin duda alguna, un sentimiento, una forma de hacer, un estilo de vida, una forma de proyectarse y de relacionarse con el medio económico, social y medioambiental, que no podemos darnos el lujo de perder, por intereses mezquinos que no representan el legado aysenino del hacer.

El éxito y la viabilidad de una estrategia de crecimiento coherente ante la sociedad donde se desarrolla, se basa en que no podemos confundir medios con fines. El crecimiento económico y su posterior desarrollo, constituye un mecanismo y una estrategia para lograr el incremento del bienestar de las comunidades y la expansión de las alternativas de decisión y autonomía económica, de servicios y productiva, para que todos y no solo unos pocos, se desarrollen y pujen de acuerdo con su propia identidad. Nunca será aceptable en un territorio de las características de la cuenca Chelenko, sacrificar a comunidades enteras, por egoístas beneficios de intereses foráneos. El respeto es primordial en cualquier sociedad en vías de desarrollo y en la cuenca del lago Chelenko hace rato que se echa de menos…

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