[OPINIÓN] Examen Nacional de Odontología: ¿formamos responsablemente el capital humano?


 

Por Natalie Duffau A.
Presidenta Consejo Regional Coyhaique                          Colegio de Cirujano Dentistas de Chile

 

A propósito de la aplicación piloto del Examen Nacional de Odontología (ENO) en 7 de las 34 escuelas de Odontología del país, el pasado 26 de noviembre, cabe preguntarnos hasta cuándo tendremos que reaccionar y cuándo comenzaremos a planificar.

La carrera de Odontología en Chile pasa por problemáticas similares a la gran mayoría de las carreras universitarias, la desregulación actual y la libertad de enseñanza promulgada en 1981 con la “Ley General de Universidades”, han generado un complejo entramado de nodos críticos de los que el Estado de Chile debe hacerse cargo.

 

Es necesario que el Estado asuma con responsabilidad el problema que significa para el país la desregulación en la formación universitaria. La planificación es clave, no es posible que no sepamos cuántos profesionales necesitamos formar…”

 

Para contextualizar y según datos de nuestro Colegio, actualmente existen inscritos en la Superintendencia de Salud 20.108 profesionales odontólogos, de los cuales sólo 2.855 dentistas generales se desempeñan en la Atención Primaria de Salud, donde debiera otorgarse la cobertura universal o la “salud para todos”. En el caso de la atención secundaria, existen cerca de 1.500 colegas, responsables de otorgar atención de especialidad odontológica, para recuperar el daño que tiene la población en su salud bucal. Cabe destacar que dentro de las listas de espera mayores en los Hospitales, se encuentran especialidades como rehabilitación (prótesis), endodoncia y ortodoncia. La brecha hospitalaria de odontólogos no se conoce, ya que aún no se ha realizado un estudio serio respecto a la necesidad de especialistas en la red pública del país.

En Atención Primaria de Salud es distinto, ya que se pueden utilizar recomendaciones internacionales. La OCDE plantea que los países deben avanzar a 1 odontólogo para 1.785 habitantes y hoy, como promedio nacional, contamos con 1 odontólogo cada 4 mil 924 beneficiarios en el sistema público de salud, siendo dispar la realidad territorial. Por ejemplo, en Aysén, tenemos índices de dentista por habitantes mayores que el promedio nacional, realidad que se da por la dispersión geográfica de las localidades y las gestiones locales que han permitido mejorar esta brecha.

En general, y según datos del Colegio de Cirujano Dentistas de Chile, faltan aproximadamente 5.021 dentistas en la Salud Pública para generar el acceso a salud bucal que Chile necesita.

Ahora bien, ¿Qué pasa con los 17.253 odontólogos restantes?

Actualmente se desempeñan en la academia, en el sistema privado de salud o están en búsqueda de oportunidades. Los colegas que trabajan en megaprestadores son víctimas muchas veces de condiciones laborales desfavorables, al igual que los pacientes.

Lo más crítico de todo, es que los dentistas que Chile necesita ya están formados, y según proyecciones realizadas, en 2020 contaremos con 1 dentista cada 600 habitantes. Sin embargo, la brecha de cargos para emplearlos y mejorar el acceso y oportunidad de las personas a la atención odontológica, genera la obligatoriedad de los colegas de desempeñarse en el sistema privado. La precarización laboral en las grandes ciudades es crítica afectando con ello la calidad de atención de los pacientes. Según datos del Capítulo de Recién Egresados de Odontología del Colegio de Dentistas (CREO) los megaprestadores están pagando a los odontólogos generales aproximadamente un 17% del valor de las prestaciones, obligándolos a disminuir los tiempos de trabajo e incluso a llevar los materiales e insumos con los que trabajan, exponiéndolos a condiciones laborales y salarios complejos, si consideramos que muchos de estos colegas deben pagar, además, su crédito universitario.

Con esta realidad en el mercado odontológico (por llamarlo de alguna manera), entendemos que la no regulación de la formación de profesionales agrava aún más la situación, ya que anualmente están titulándose cerca 2.000 odontólogos que vienen a aumentar este gran número de profesionales. Otro nodo crítico es que hoy contamos con 34 escuelas de Odontología en el país, de las cuáles, solo 14 están acreditadas. En otras palabras, formamos más de lo que necesitamos y con una calidad “cuestionable”.

Desde el primer gobierno de la ex Presidenta Bachelet, el Colegio de Cirujano Dentistas de Chile ha fortalecido la lucha por mejorar las condiciones en las que se desarrolla la Odontología en el país, tratando de mostrar datos que permitan generar políticas públicas de formación y ocupación de profesionales, que potencien la consolidación de una red odontológica pública que sostenga la demanda de la ciudadanía, y comience a mejorar los críticos índices de salud bucal que tiene el país.

El año 2018 se aprobó la acreditación obligatoria de la carrera, de la mano de una lucha gremial que duró más de 10 años. Este lunes 26 de noviembre, se rindió de manera voluntaria en 7 escuelas del país (Universidad Arturo Prat de Iquique, Universidad de Antofagasta, Universidad de la Serena, Universidad de Valparaíso, Universidad de Chile, Universidad de Talca y Universidad de la Frontera) el primer Examen Nacional de Odontología, resultado de la coordinación entre la red de Universidades Estatales que tienen la carrera de Odontología y el Colegio de Dentistas. Este piloto, busca que el Ministerio de Salud comprenda (al igual como comprendió cuando legisló el EUNACOM en los médicos), que al no estar asegurada la calidad de la formación de los odontólogos (solo 14 de 34 escuelas están acreditadas) y además con los convenios internacionales que Chile ha suscrito en el tiempo , el número de odontólogos seguirá aumentando, transformándose en un problema de salud pública para los ciudadanos y el Estado.

¿Cómo abordamos la problemática?

Es necesario que el Estado asuma con responsabilidad el problema que significa para el país la desregulación en la formación universitaria. La planificación es clave, no es posible que no sepamos cuántos profesionales necesitamos formar. Se debe comenzar a fortalecer la Atención Primaria, ya no solo con dentistas atendiendo en un box dental, sino además potenciando su rol en el desarrollo del Modelo de Atención Integral en salud familiar y comunitaria. La promoción y prevención en salud son claves para mejorar la salud de las personas, debemos comenzar a fortalecer el papel promocional y preventivo del dentista, comenzar a medir el impacto de las actuales intervenciones en la salud pública, sino seguiremos caminando sin rumbo.

Se ha avanzado en las lógicas pero no en su implementación. El año 2017 el Ministerio de Salud inició la aplicación de la orientación CERO en Atención Primaria (Control con Enfoque de Riesgo Odontológico), cuyo principal propósito es mantener a la población infantil sana, realizando controles preventivos desde los 6 meses de edad. Ahora bien, estas implementaciones deben venir de la mano del aumento del recurso humano y presupuesto, situación que no ha sucedido. Quizás sería bueno evaluar que el aumento de dentistas en la Atención Primaria fuera destinado a mantener a la población sana.

La odontología debe transitar hacia un nuevo modelo, los dentistas ya están formados, ahora debemos avanzar en asegurar la calidad de la educación en Odontología, la que iniciará con la acreditación obligatoria de las Escuelas de Odontología del país desde 2020 y esperamos, con la obligatoriedad del Examen Nacional de Odontología. Si este proceso concluye en la necesidad de cerrar Escuelas que no cumplen con el estándar, tendrá que tomarse la decisión política, lo que está en juego no es cualquier cosa, es la salud de todos los chilenos.

 

 

Un comentario sobre “[OPINIÓN] Examen Nacional de Odontología: ¿formamos responsablemente el capital humano?

  • el 2 diciembre, 2018 a las 23:55
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    Me parece que la opinión de la Dra. Duffau es contundente y recorre de manera muy precisa la crisis que vive la profesión odontológica. Sería bueno que la autoridad política leyera esta columna y se comenzara a actuar con planificación estratégica y valentía en las medidas urgentes que se deben tomar, pues solo así es posible avisorar un futuro con mejor salud bucal para Chile.

    Dr. Rodrigo Giacaman Sarah
    Profesor Titular
    Universidad de Talca

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