COLUMNA EPD: «La contaminación no para…»

 

Las autoridades sanitarias y de Educación, deben revisar la normativa actual, que prohíbe la actividad física en las condiciones de saturación ambiental, dado que esto no tiene solución a corto plazo. La mayor emisión contaminante seguirá siendo el 99% de los hogares de Coyhaique, que quema anualmente más de 3 mil hectáreas de bosque y genera un negocio que moviliza cerca de 100 millones de dólares al año en la región.

 

Por Eduardo Cruces Burgos

Médico y Miembro del Movimiento Regionalista de Aysén                                                       contacto@elpatagondomingo.cl /  @lalocruces

 

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La alta contaminación del aire, que hace que Coyhaique sea la ciudad que lidera el ranking nacional, no para de dañar la salud de los coyhaiquinos.

 

 

Si bien es cierto las altas concentraciones de Material Particulado de 2,5 micras, que ingresan al interior del pulmón, provocan daños irreparables en la arquitectura celular, que llevan a enfermedades crónicas con alta demanda económicas al Estado y a las familias de nuestros compatriotas, también es cierto que las medidas de la pre-emergencia y emergencias ambientales, están  haciendo daño a la salud de los escolares de la capital regional.

 

Al suspenderse la actividad física en lugares abiertos y cerrados, los principales perjudicados siguen siendo los niños, ya que éstos están obligados a realizar actividades en la sala de clases. Esto no es menor, pues nuestra región tiene altas cifras de obesidad infantil, que superan el 60% en los escolares, los que al no realizar actividad física, no queman esas «benditas grasas», que se ven incrementadas con las colaciones -a veces- poco saludables que se ingieren ahora en la sala de clases, ya que he sabido que en algunos colegios ni siquiera salen a recreo cuando hay restricción medioambiental. Por lo demás, al tener a los niños sin liberación de energías, propias de la edad, se fomenta un ambiente cerrado sin espacio, dando cabida al bullying, irascibilidad y malas prácticas.

 

Las autoridades sanitarias y de Educación, deben revisar la normativa actual, que prohíbe la actividad física en las condiciones de saturación ambiental, dado que esto no tiene solución a corto plazo. La mayor emisión contaminante seguirá siendo el 99% de los hogares de Coyhaique, que quema anualmente más de 3 mil hectáreas de bosque y genera un negocio que moviliza cerca de 100 millones de dólares al año en la región.

 

Debemos permitir la actividad física en los niños, en condiciones seguras, tal vez disminuidas en intensidad, pero no suspendidas. Es importante que los pequeños crezcan en forma equilibrada, desarrollando todo su potencial. Con estas mediadas restrictivas tampoco podemos aspirar a tener deportistas destacados  y competitivos a nivel nacional.

 

Sin duda es un dilema, que llega hasta la contradicción, pero debemos sentarnos a conversar y buscar la mejor solución.

 

Comentarios a: contacto@elpatagondomingo.cl 

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Un comentario sobre “COLUMNA EPD: «La contaminación no para…»

  • el 10 septiembre, 2014 a las 10:06
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    No se ha escuchado una palabra de esos miles de ecologistas que se opusieron tan tenazmente a Hidroaysén… ahora sufren de la impoluta Patagonia sin Represas sin decir nada, será por falta de financiamiento de verdes billetes venidos del extranjero?

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