COLUMNA EPD: “Las matemáticas empiezan por casa…”

Es evidente que la realidad política nacional, que el ambiente de nuestro barrio, que la crisis europea y el protagonismo que hoy tiene el ciudadano, dibujan un escenario distinto. Otra variable que complica al gobierno, para continuar con el discurso de la cautela y la moderación, es que las elites políticas y económicas están desconectadas del mundo social, un fenómeno que complica la toma de decisiones y deslegitima desde el mundo social, la composición de las instituciones que se supone interpretan el sentir ciudadano.

 

Por Jorge Díaz Guzmán (*)
jdiazguzman@elpatagondomingo.cl

 

Cuando se discute respecto de los niveles de pobreza en el país, se debate en torno al salario mínimo y se abre la posibilidad de modificar la carga tributaria, que permita distribuir la riqueza del país de mejor manera, se levantan voces pidiendo moderación y cautela para cuidar el crecimiento económico y mantener las reglas estables para asegurar la inversión en un panorama complejo, por la crisis mundial de la economía.

Contrasta con ese discurso los indicadores que nos da el sistema financiero. Dos ejemplos: El primero, dado a conocer ayer, señala que las Isapres lograron casi $50 mil millones de excedentes, es decir, utilidades para los socios y dueños del sistema de salud privada, y hoy se dio a conocer el monto de las utilidades de las instituciones financieras. El informe indica, que el sistema bancario chileno ganó el primer semestre de este año $829 mil 346 millones.

En tanto, los indicadores globales de nuestra economía, evidencian que las actividades económicas están dentro de los parámetros normales, por una parte, el crecimiento se mantiene en torno al 5% y, por otra, los niveles de desempleo tienen cierta coherencia con el dinamismo económico.

La administración del país, en el área económica, no ha variado desde 1990, es un hecho claro, los ministros de Hacienda nombrados por los anteriores gobiernos, en muy poco se diferencian del actual… son de la misma escuela y con los mismos paradigmas. Sin embargo, el panorama que enfrenta la actual administración hace la diferencia de fondo que, pareciera, obliga a medidas distintas, que las adoptadas en los 20 años anteriores.

Es evidente que la realidad política nacional, que el ambiente de nuestro barrio, que la crisis europea y el protagonismo que hoy tiene el ciudadano, dibujan un escenario distinto.

Otra variable que complica al gobierno, para continuar con el discurso de la cautela y la moderación, es que las elites políticas y económicas están desconectadas del mundo social, un fenómeno que complica la toma de decisiones y deslegitima desde el mundo social, la composición de las instituciones que se supone interpretan el sentir ciudadano.

Es ente este escenario adverso,  es donde uno esperaría que la política, como instrumento útil para regular las relaciones de poder,  funcionara. Sin embargo, en la ansiedad que tiene nuestra clase política por querer interpretar al ciudadano “de a pie”, se suma al reclamo legítimo, sólo para demostrar sintonía social.

Está claro, la ciudadanía se suma al enojo, cuando ve que quienes están en las estructuras de poder, como lo son; el gobierno, el congreso y los empresarios, muestran números azules, en tanto en los hogares los resultados no cuadran.

Al final, lo que la gente espera, es que las herramientas de solución que se proponen, no sean sólo las del mundo de las finanzas, sino que también las que se construyen con el debate y la participación; y pareciera ser que las épocas de elecciones, son el mejor escenario para ello.

(*) Es Comunicador Social y Director Ejecutivo de EPD Comunicaciones Ltda.
 
©2012 Todos los Derechos Reservados El Patagón Domingo Ltda.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.