COLUMNA EPD: “Acarreos, plausores y chocman”

Claro, hay formas y formas de aplacar a los opositores en democracia, puede ser con ideas, con declaraciones públicas, con grandes hitos comunicacionales e incluso por la fuerza, si es necesario, pero ante la falta de ideas pareciera que aplausos libreteados y pancartas con adultos mayores “acarreados” son una buena apuesta, sobre todo si se piensa que el Mandatario cuenta con más de un 70% de rechazo y de alguna manera debe asegurar simpatías, aunque sean para la transmisión televisiva del 21 de mayo.
 

Por Claudio Díaz Peña (*)
cdiaz@elpatagondomingo.cl / @claudio_diazp

Los “plausores”, eran las personas que los emperadores romanos, contrataban para sus apariciones públicas en su afán de recibir la pleitesía máxima, y minimizar cualquier abucheo o disidencia.

Nerón,  obligaba a todos aplaudir con entusiasmo. Es más, pagaba a 5 mil “plausores” para que aplaudieran en sus apariciones públicas. Así no se notaba ni el más mínimo gesto de desaprobación, en un espectáculo donde el propio Nerón era el centro de la atención.

Esta “técnica” de contar siempre con público afín -para demostrar aprobación multitudinaria- es muy utilizada desde el medievo, incluso, en obras de teatro, donde se asegura que en la sala haya algunos “galletas” sentados, que tienen como objetivo incitar al público asistente a consentir el montaje que se presenta.

El mismo artilugio de los emperadores romanos –el de aplausos contratados- ha llegado hoy hasta los programas de televisión. Pero también es muy utilizado en política, incluyendo “acarreos” de señoras en micro para “ir a la playa”, en el litoral de Valparaíso, y justo en un 21 de mayo… Total una “pasadita” por el Congreso -para vitorear en el frontis al Presidente- no le quita glamour al paseo de las decenas de señoras que -con costos pagos de transporte, jugo, galletas y un chocman- el día feriado, son invitadas a salir de sus casas.

Claro, hay formas y formas de aplacar a los opositores en democracia, puede ser con ideas, con declaraciones públicas, con grandes hitos comunicacionales e incluso por la fuerza, si es necesario, pero ante la falta de ideas pareciera que aplausos libreteados y pancartas con adultos mayores son una buena apuesta, sobre todo si se piensa que el Mandatario cuenta con más de un 70% de rechazo y de alguna manera debe asegurar simpatías, aunque sean para la transmisión televisiva del 21 de mayo.

Lo que realmente debe someterse a reflexión, es que hechos como los de ayer en Valparaído son siempre sólo un síntoma de lo que algo mayor que realmente está ocurriendo, y el episodio del 21 de mayo evidencia incluso algo peor que la falta de anuncios potentes o la falta de autocrítica, y es que desde el Gobierno aún no logra tomar bien el timón.

“Gobernar no es fácil”, dijo ayer el Presidente en su discurso al país. Claro, es que gobernar es adaptarse a las circunstancias. Estimado Presidente, le advierto aún más, gobernar incluye además “conducir” un país, brindarle una dirección para hacer viable el desarrollo, esto quiere decir, que deber ser económicamente equilibrado, socialmente equilibrado, medioambientalmente equilibrado y políticamente equilibrado. Nada de ello está ocurriendo, por el contrario.

No lo niego. Como “discurso”, esta tercera Cuenta Pública de Piñera estuvo bien, fue más que republicana (aunque se haya retirado antes de cerrarse solemne y formalmente la sesión del honorable Congreso). Y con esto quiero decir que el discurso estuvo acorde a los marcos de formalidad y de inercia que siempre se han mantenido al interior del hemiciclo, pero claramente hasta ahora sólo queda en eso, simplemente en un discurso…

 
(*) Es Periodista y Editor de Contenidos de EPD Comunicaciones Ltda.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.