Bielsa se disculpa

LAS FRASES DE LA CARTA DE MARCELO BIELSA

 

 

 

 

SANTIAGO.- El director técnico de la selección nacional, Marcelo Bielsa, difundió hoy una carta en la que “pide disculpas” a todos quienes se sintieron incómodos por su comportamiento, luego de la polémica generada por su frío saludo al Presidente Sebastián Piñera.

En la misiva, el DT señala que “quisiera pedir que no se interprete mi actitud como una descortesía para con las autoridades que homenajearon al equipo”.

A renglón seguido, agrega que “no fue mi intención generar ninguna situación que pudiese opacar un momento tan intenso y emotivo como el que tuvo lugar en la mañana de ayer, cuando la gente expresó su afecto a los jugadores que representaron a Chile en el Mundial”.

“Deseo también pedir disculpas a los chilenos que pude incomodar con mi comportamiento, especialmente considerando todo lo que he recibido de los habitantes de este país”, finaliza el texto.

El entrenador argentino, contó además todo lo que vivió durante y después del terremoto que azotó este sábado al país trasandino.

“Se experimenta la angustia desde la impotencia”, señaló el técnico, según publicó este domingo el diario La Tercera.

“Algo me decía que tenía que llegar a las escaleras y que tenía una sola oportunidad”, contó el entrenador.

En su relato señaló también que no tuvo miedo, “sino todo lo contrario, hacía las cosas como con desinterés”, dijo.

“Sentí náuseas, una especie de embriaguez de bebida blanca de mala calidad. No podía caminar y no sabía si era porque no podía o porque sin darme cuenta no quería”, finalizó.

Frases del “Loco”

“En esta casa de hormigón armado en la que estoy, al lado del río, lo único que tiembla son los presagios, pero de impaciencia.”

“Lo que era madrugada, sueño, terciopelo negro, cayó al vacío convertido en gajos, en sirenas que gritaban como asteroides dando a luz, en graznidos de aves saladas que traían la profundidad del mar en su anuncio, en alaridos que asustaban no por inhumanos, sino por demasiado humanos”.

“En un piso once, no hay tiempo para nada. Me moví rápido y sin sentimientos. Algo me decía que tenía que llegar a las escaleras y que tenía una sola oportunidad”.

“Yo sentí náuseas, una especia de embriaguez de bebida blanca de mala calidad. No podía caminar y no sabía si era porque no podía o porque sin darme cuenta no quería”.

“Todos dicen algo, pero no dialogan. Nadie se escucha”.

“El jaleo parece lento, pero al mismo tiempo, se siente que no hay tiempo para nada…Se experimenta la angustia de la impotencia”.

 

FUENTE: Diario La Tercera.

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