El alga que amenaza los ríos de la región

Alga ya fue encontrada en ríos Futaleufú y Espolón

También conocido como ‘moco de roca’, el Didymo, destruye los ecosistemas de los ríos. Hasta ahora no hay forma de erradicarlo y su rápida propagación ha generado graves pérdidas en el turismo y la pesca deportiva de países como EEUU y Nueva Zelanda. Hoy la alerta está al sur de la Región de los Lagos, mientras un grupo interdisciplinario intenta evitar que el alga arribe a los ríos de Aysén.

Por Nicolás Siriany G.
Fotos: Agencia Imágenes de la Patagonia y Archivo EPD

   Un papel higiénico en el río. Ese fue el reclamo de un cliente de la empresa de Rafting “Expediciones Chile” ubicada en Futaleufú, Región de Los Lagos, respecto a una posible intervención humana en un cauce de alta pureza. Pero a veces las apariencias engañan, reza el dicho popular.
   Preocupados por esta contaminación, operadores turísticos del lugar comenzaron a investigar, hablando con la planta de tratamiento de la ciudad, la que señaló que en su sistema no se encontraron defectos. Hubo que observar con detalle para darse cuenta que el supuesto papel higiénico era, realmente, un alga encontrada en los ríos Espolón y Futaleufú, a lo largo de 56 kilómetros. Inquietos ante el extraordinario crecimiento, se enviaron muestras de la planta acuática a EEUU y el resultado fue que se trataba del Didymo (Didymosphenia geminata).

Asfixia el río 

   El Didymo es considerado como una de las especies de algas invasoras de agua dulce más agresivas del mundo y su efecto puede ser destructivo en las diversas formas de vida que habitan en los ríos, como ocurrió en Nueva Zelanda, EEUU, Italia y España, donde se ha detectado su presencia. Ello impacta directamente a sectores productivos como el turismo vinculado a la pesca deportiva.
   Marcel Sijnesal, operador turístico de The Patagonian BaseCamp Lodge sobre el río Palena y de The TempleCamp sobre el Río Figueroa en la región de Aysén, viajó hasta la zona afectada de la Región de Los Lagos y fue quien dio a conocer esta problemática al Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP), a sectores productivo potencialmente en riesgo y a autoridades regionales de gobierno.
   Justamente el CIEP constató la presencia del alga en los caudalosos ríos.

   Fabien Bourlon, coordinador del departamento de Turismo Sustentable del CIEP, explica que “el problema principal es que el alga resta oxígeno al río, por lo tanto, en todo el ecosistema acuático empieza haber un déficit de oxígeno y básicamente los peces pueden empezar a asfixiarse, y con ellos todos los organismos que aprovechan los nutrientes del agua”. 
   Hasta el momento no se conoce como combatir el alga, la que además se multiplica a gran velocidad. Un ejemplo es el caso de Nueva Zelanda, país que posee características ecosistémicas similares a las de la Patagonia chilena. Allí, a sólo 18 meses de haber sido detectada por primera vez, el Didymo se propagó en 12 ríos diferentes, destruyendo toda la vida en ellos. Es por esto que la estrategia utilizada en países desarrollados se ha enfocado, principalmente, en prevenir su transporte.
   El Didymo puede verse colgado de ramas que están tocando el río y a su consistencia gelatinosa obedece el nombre de “moco de río”. Bourlon comenta que una vez que el alga encuentra condiciones ideales para subsistir, ésta puede identificarse en grandes cúmulos, “tiene un aspecto bastante invasivo, que genera montones de espumas verde amarillentos, que bordean los ríos y prácticamente comienzan a asfixiarlo”.

Su propagación y prevención 

   Aún se desconoce cómo el Didymo llegó a esta zona del mundo. Diversas son las hipótesis ante el fenómeno, pero la generación de condiciones adecuadas para su sobrevivencia podrían tener explicación en los efectos de la planta de tratamiento de aguas de Futaleufú sobre el río, o bien de los aportes de sílice al cauce, aportados por la erupción del volcán Chaitén, ya que el alga necesita cierta concentración de este compuesto para su desarrollo.
 
   Pero una de las principales teorías respecto a su llegada, tiene que ver con equipos de pesca que la hayan trasladado desde países que tienen este tipo de contaminación. Esto preocupa a los expertos, ya que el alga puede trasportarse a través de una gota de agua.
   Se estima que las esporas (célula reproductora) del Didymo, pueden residir hasta 50 días en la humedad, pudiendo viajar a través de equipos de pesca, embarcaciones, vehículos, animales, y  por supuesto por el flujo natural de las aguas.
   Su propagación es especialmente provocada por el hombre, por lo que se debe tener conciencia que cuando se va de un río a otro, se está transportando agua. Es por esto que el llamado es a ser muy cuidadosos en el secado de los elementos de pesca u otros artículos, principalmente, los de superficie porosa que conservan la humedad.

Impacto en el sector turismo

  A través de una serie de llamados telefónicos y correos electrónicos, circuló la información de la presencia del Didymo en la frontera sur de la región de Los Lagos, la que fue causando gran preocupación en los operadores turísticos y autoridades de la región de Aysén ante la posible contaminación de las aguas.             
   Alan Vásquez, empresario turístico y director del Consejo de Pesca Regional en la zona norte de Aysén, ve con inquietud la problemática del Didymo, reaccionando rápidamente con intensas reuniones con organismos públicos fiscalizadores como el SAG, la subsecretaría de Pesca, además del Gobierno Regional.
   “Es una preocupación consistente, afortunadamente entre los empresarios del sector tenemos muy buena relación, lo cual nos facilita para encontrar soluciones en conjunto. Cada uno cree que hay un camino adecuado, pero no siempre es así, queremos que los profesionales en esto nos den el lineamiento de lo que hay que hacer (…) indudablemente que esto es un peligro no sólo para Futaleufú ni el sector Palena, sino también para toda la región”, señala Vásquez.
   Si bien, aún no hay recursos económicos específicos para abordar la situación, se espera que algún plan de contingencia sanitaria pueda implementase en los próximos días. Por lo pronto, se recopila mayor información ante la temida alga. 

Trabajo por hacer 

   El CIEP ha establecido algunas líneas de trabajo como la caracterización del Didymo (ya que pueden existir diversas especies del alga) y la investigación de los nutrientes del río, a modo de identificar el contexto en que ésta se desarrolla, y despejando si los cauces de Aysén son propicios para su instalación. Luego, la entidad proyecta el recorrido de la mayor cantidad de ríos para levantar un mapa de la posible presencia del alga, el diseño de una estrategia de prevención y la creación de un protocolo de resguardo, ya que en los meses de octubre y noviembre se acerca no sólo la temporada de pesca, sino que en general aumenta el flujo de embarcaciones y vistas a los cuerpos de agua.      
   Si bien, la aparición del Didymo ha causado gran impacto en el sector turístico de la zona norte de Aysén, hasta el momento el alga no ha sido vista en ríos de la región, y será la investigación en curso, la que determinará si el invasivo organismo logra sumergirse en una de las aguas más puras que aún tiene nuestro planeta.
   “Hay una voluntad global de abordar el tema, obviamente hay un temor de que esto genere un impacto económico del sector. Ojalá no se exagere la situación, porque puede ser muy contraproducente para el desarrollo de la región. Por el momento, podemos decir que el alga está en el límite sur de la Región de Los Lagos, confinado a algunas zonas de los ríos Futaleufú y Espolón, hay que ver si se está propagando o no”, concluye Bourlon. 

Fuera del agua

– Los materiales porosos demoran en secarse, mientras que el alga sobrevive hasta 50 días en condiciones de humedad.  
– El secado del equipo de pesca debe realizarse en 24 horas. Una vez seco se necesitan 48 horas más para que las esporas del alga desaparezcan, es decir, 72 horas en total.
– En EEUU y Nueva Zelanda existen protocolos de lavado de equipo con soluciones químicas que eliminan el alga.
– Es de suma importancia que personas que pudiesen detectar el Didymo, no intenten tomar muestras ya que podrían favorecer su propagación. Contacte alguna autoridad, operador turístico local o al CIEP en Coyhaique, al fono (67) 244500.
– En la década de los ’80, la especialista norteamericana en Didymo, Sara Spaulding, advirtió a Chile y Argentina respecto de la presencia del alga en países con que Latinoamérica tenía actividades náuticas en común. Argentina lo incluyó en su legislación mientras que Chile no lo hizo.

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2 trackbacks

Anónimo
10 junio, 2010 a las 11:40
Avanza proyecto de bioseguridad para frenar avance de alga Didymo en Aysén
11 julio, 2011 a las 0:10

3 comments

  1. que cosa asquerosa, y muy peligrosa.
    :0

  2. HOLA BUENO YO VI UNA BABA MUY PARECIDA EN LAGO ROSARIO ( cerca de trevelin) Y AQUI SAQUE VARIAS TRUCHAS CIEGAS ESTO ME LLAMO LA ATENCION Y CONSULTE CON LOS HABITANTES DE ESTA ZONA Y LA HECHAN LA CULPA A UN CRIADERO DE TRUCHAS QUE CERRO HACE COMO 10 AÑOS . Y AL VER LA FOTO DEL COMENTARIO ME ACORDE DE LO QUE VI ALLA …. LOS LODGE QUE LE COBREAN TAN CARO A LOS GRINGOS QUE PONGAN MAS CUIDADO Y LE ESTERILICEN LOS EQUIPOS O LES PROVEAN DE EQUIPOS A LOS GRINGOS Y ASI MINIMIZAR LA CONTAMINACION …. Y ESTO YA ESTABA DE SOBRE AVISO HACE MUCHO TIEMPO (SARA…)Y NO LE DIMOS IMPORTANCIA…

  3. Agradecemos a El Patagón Domingo por el interés en difundir un tema que ha concitado el interés y la preocupación de científicos de CIEP y del sector turístico, pues esta alga efectivamente resulta ser una amenaza latente para los ríos de nuestra región.
    Tal como el reportaje lo indica, el equipo científico de CIEP se encuentra trabajando fuertemente en monitorear los ríos en Aysén, evaluar la situación de los ríos Futaleufú y Espolón en la región de Los Lagos y a través del Depatamento de Turismo Científico, elaborando un protocolo de acción para los operadores turísiticos y público general que hace uso recreacional de nuestros ríos.

    Atentamente,
    Mauricio Osorio Pefaur
    Encargado divulgación científica
    Departamento Turismo Sustentable-CIEP

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